lunes, 9 de septiembre de 2013

LIGAR LAS PENSIONES A LA ESPERANZA DE VIDA LAS HARÁ BAJAR UN 6% CADA DÉCADA



Tras la última reforma las pensiones bajarán en España un 6% cada 10 años frente a las actuales, para que el sistema pueda ser sostenible, dicen los técnicos de hacienda.

(…) Hacienda insta a prepararse ante las "bolsas de pobreza" que se generarán.

Bueno, teniendo en cuenta esta bajada comparativa, que puede llegar al 22% en el año 2050, puede ser muchísimo más (quizás superando el 50% sobradamente) si se tiene en cuenta el cálculo de promedio de la inflación de los últimos 20 años, decir, que a la larga nuestra supuesta pensión futura puede ser la mitad o menos de lo que sería en esos momentos, en términos comparativos, con todo lo que supone de pobreza añadida en una edad que ya se han perdido las facultades para poder continuar trabajando adecuadamente. 

 

Como norma, en los tiempos de Franco se cotizaban más de 40 años jubilándose a los 70 años, y de media se percibían menos de 10 años de jubilación porque la gente se moría. Luego se adelantó la edad de jubilación a los 65 años y a los 62-60 años la jubilación anticipada, en la que cobrabas por la mitad o un tercio del tiempo que llevabas cotizado. O sea que trabajas toda una vida aportando en cotizaciones, para que cuando te jubiles te den la mitad, o un tercio, o hasta menos que eso del total que has aportado cotizando.

Incluso los pillos o desgraciados que nunca han cotizado (pensiones no contributivas), no sólo igualmente tienen pensión, sino que además se las retribuyen con unos extras, por considerar que son las más bajas, como el caso de ayer del presidente extremeño José Antonio Monago, que se comprometió a regalar 200 euros más a los pensionistas no contributivos de Extremadura.

 

Y ahora como resulta que cada día hay más jubilados, menos gente trabajando, y los ciudadanos más empobrecidos por los excesivos impuestos y la falta de trabajo, resulta que no sólo nos alargan la edad de jubilación, sino que nos obligan a aportar más años de cotizaciones para obtener derechos de jubilación, para que cada año que pase, en la práctica tener el derecho a cobrar menos. Y con la ironía de : si no hay curro, ¿cómo van a poder cotizar y ganar derechos de jubilación?.

 

Total, que ahora no hay curro, pero si con un poco de suerte (que buena falta nos hace) vuelve la recuperación económica y si hay esa suerte y es posible, mejor trabajar en negro evitando pagar cotizaciones e impuestos, que se gana un poquito más (buena falta nos hará para salir de la pobreza), y no tener la sensación de ser un tonto a quien le roban un dinero que al final lo aprovechan y lo despilfarran la casta política-funcionarial, para que al jubilarte al final te den una miseria en comparación a todo lo que has aportado y que se han aprovechado los otros más listos que nos malgobiernan.

Ya de hecho, legalmente llevo cotizados ya 30 años, a pesar de que ahora estoy en paro desde hace tiempo (sin contar los años que tuve empleo sin cotizar, con todo lo que supone de beneficioso para el crecimiento del país). Y eso de que apenas casi no he utilizado los servicios de la Seguridad Social en todos esos largos años. Si todo lo que me han sacado en cotizaciones durante esos años, me lo hubiera ahorrado y guardado en un buen fondo de capitalización, estoy seguro de que hoy en día podría vivir de las rentas derivadas de ello. Da ironía pensar en ello 

Otro tema son las variedades de injusticias como los casos de que un pobre trabajador que ha cotizado más de 40 años, por las circunstancias que fuere, cobre unos miserios 600 euros de pensión, y un funcionario, por ejemplo, un maestro con una vida de tan pocas horas de trabajo, tantas vacaciones, y tantas bajas por “depresión”, se lleva más de 2000 euros. ¡Qué coticen los tontos!.  

 


LIGAR LAS PENSIONES A LA ESPERANZA DE VIDA LAS HARÁ BAJAR UN 6% CADA DÉCADA


+++++++++++++++++



Ligar las pensiones a la esperanza de vida las hará bajar un 6% cada década

I. Flores
8/09/2013 - 23:55
Puntúa la noticia :

Nota de los usuarios: 3.6 (14votos)
  • Hacienda insta a prepararse ante las "bolsas de pobreza" que se generarán
  • Los técnicos abogan por ponderar más factores que la mayor longevidad
Los técnicos de Hacienda han echado sus propias cuentas sobre lo que supondrá para los pensionistas la entrada en vigor de un factor de sostenibilidad como el que el Ministerio de Empleo anunció la semana pasada. Aquéllos que empiecen a cobrar ese subsidio en los 10 primeros años en que rija ese corrector, es decir, entre 2019 y 2029, tendrán derecho durante ese periodo a una pensión un 5,8% menor que aquélla que les hubiera correspondido en 2012.
Disminuciones de idéntica cuantía se irán acumulando en las décadas posteriores en las que seguirá rigiendo el factor de sostenibilidad, de acuerdo con las estimaciones del Instituto de Estudios Fiscales. Dicho de otro modo: pasada la barrera de 2050 los nuevos jubilados cobrarán, en esos 10 años, un 22% menos de lo que les habría correspondido antes de que se pusieran en marcha los nuevos cambios en el sistema de pensiones.
Tales cambios buscan ajustar, por un lado, el ritmo al que se cobra, en concepto de pensión, lo que un trabajador ha cotizado durante su trayectoria laboral con, por otro lado, el hecho de que esa persona va a tener una esperanza de vida larga. Empleo se ha afanado en explicar que, gracias a que viviremos más, hay que espaciar en mayor medida el pago de lo que a los trabajadores cada vez más longevos les corresponderá. En caso contrario el sistema quebrará.Gráfico sobre la esperanza de vida: ¿cuánto más viviremos en los próximos años?
En Hacienda tienen claro que con la entrada en escena de un coeficiente corrector que se acompase con la evolución de la esperanza de vida "va a quedar solventado el problema de la sostenibilidad" de la Seguridad Social. Ahora bien, sus expertos alertan de que, al tiempo que se socava un obstáculo, es posible estar cimentando otro también grave. En este caso se trata del "incremento de las posibilidades de generar bolsas de pobreza entre la población jubilada".

Riesgo reconocido

Ese riesgo es real; hasta el punto de que el Ministerio de Empleo ha optado por no seguir a rajatabla las recomendaciones del grupo de expertos que lo asesoró antes de acometer la reforma del sistema de pensiones. Entre ellas, se encontraba aquélla que conminaba a introducir el factor de sostenibilidad cuanto antes.
Finalmente, su entrada en vigor se ha retrasado a 2019 con el objetivo, tal y como reconoció la ministra Fátima Báñez, de que quienes se vayan a jubilar en los cinco años posteriores (pues la revisión del factor de sostenibilidad se hará oficialmente cada lustro) "se anticipen" al cobro de una pensión que será en su arranque más baja de lo que esperaban. Ese hecho hará que sean recomendables "soluciones como compatibilizar durante un tiempo pensión y empleo", incidió la ministra.
Con todo, el problema tiene visos de que puede ser más profundo, de acuerdo con los técnicos de Hacienda, hasta el punto de que sería conveniente suavizar el factor de sostenibilidad tal y como ahora está concebido.
Así, "parece claro" que este componente corrector "no debería estar ligado solamente a la esperanza de vida, sino que debería ser sensible también a otras variables, tales como el ratio número de cotizantes sobre jubilados, o las tasas de ocupuación y fertilidad, el saldo migratorio o la productividad". Todos ellos son factores que "influyen muy directamente sobre el equilibrio financiero del sistema", explica el Instituto de Estudios Fiscales.

Peligro de la unilateralidad

La institución, incluso, demuestra en qué medida puede resultar drástica la reducción de las pensiones, aunque sea en aras de garantizar su sostenibilidad, cuando se aplica de forma unilateral uno solamente de esos factores. En concreto, un factor de sostenibilidad que radicara en exclusiva sobre la proporción de cotizantes sobre jubilados supondría, en el entorno de 2050, una reducción acumulada para los nuevos pensionistas de hasta el 45% con respecto a las cuantías percibidas por los pensionistas en 2012.
Un porcentaje tan elevado se reduciría de forma notable, hasta el 25%, únicamente haciendo entrar en el cálculo una variable más: la esperanza de vida.
Sea como fuere, los expertos de Empleo y de Hacienda coinciden en señalar que, por doloroso que sea el juego de los factores de sostenibilidad, es necesario recurrir a ellos.
El deterioro del sistema de pensiones es ya de tal envergadura que no cabe conformarse con meros cambios de los denominados "paramétricos", es decir, aquéllos que no van más allá de modificar los límites numéricos o de variables como la edad de jubilación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario